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El 3 de mayo es el Día Mundial de la Libertad de Prensa, un día para salir a la calle y luchar por una cosa tan simple como la libertad de prensa, y en general de expresión.

Las diferentes asociaciones han convocado manifestaciones en las principales ciudades españolas, la más numerosa se espera que sea la de Madrid, convocada por la FAPE y la Asociación de Presa de Madrid, a las 12,00 horas, en la explanada del Museo de Arte Público, debajo del puente de Juan Bravo, entre la calle Serrano y el paseo de la Castellana.

El lema de esta jornada será "Sin periodistas no hay periodismo. Sin periodismo no hay democracia".

Desde Periodismo Real os invitamos a tod@s a participar en cualquiera de las manifestaciones por la libertad y el periodismo de calidad. La APM da estos motivos para seguir la jornada:

1. Porque somos periodistas y nuestro deber es elaborar informaciones veraces, rigurosas, contrastadas y contextualizadas, no simplemente rellenar espacios vacíos en los medios de comunicación.

2. Porque no podemos aceptar ruedas de prensa sin preguntas y debemos acabar de una vez por todas con la estrategia de negar explicaciones a los ciudadanos #sinpreguntasnocobertura.

3. Porque no queremos ser meros distribuidores de información elaborada por los poderes políticos, económicos, culturales, deportivos y de cualquier otro sector.

4. Porque defendemos un periodismo libre de presiones y servidumbres políticas y económicas que nos devuelva la credibilidad ante la ciudadanía.

5. Porque los periodistas queremos asumir, con todas sus consecuencias, nuestro papel de garantes del derecho constitucional de los ciudadanos a una información veraz.

6. Porque demandamos una retribución digna por nuestro trabajo #gratisnotrabajo.

7. Porque no queremos que puestos estructurales de las redacciones sean ocupados por becarios y porque nos oponemos frontalmente a la desaparición de las redacciones de los periodistas experimentados, a los que se reemplaza con contratos de salarios indignos.

8. Porque queremos que se ponga remedio a la destrucción masiva de puestos de trabajo que están aplicando los editores en los medios de comunicación.

9. Porque queremos defendernos del intrusismo en nuestra profesión.

10. Porque rechazamos que los empresarios de los medios de comunicación antepongan los intereses económicos al derecho de los ciudadanos a estar verazmente informados, obviando los principios éticos y deontológicos de la profesión periodística.

Asociación de la Prensa de Madrid

Madrid, 17 de abril de 2012

Puedes seguir toda la jornada con el hashtag #periodigno en twitter

 

C. Ballesteros.- Decir la verdad tiene un precio. Y decirla en tiempos de guerra tiene un precio más alto. "La primera víctima de un conflicto es la verdad", escribió Philip Knightley y muchos periodistas han pagado con su vida para que el mundo conozca el horror y el espanto. Los casos más recientes, que han llenado las páginas de la prensa occidental, han ocurrido en la llamada primavera árabe: Chris Hondros y Tim Hetherington en Libia, Gilles Jacquier, Anthony Shadid, Remi Ochlik y Marie Colvin en Siria, casi todos ellos veteranos y experimentados, expertos en esquivar el miedo, el azar, el francotirador o la mala suerte que puede esperarle a uno en cualquier esquina con tal de seguir informando. Murieron, pero al menos tenían el apoyo de la comunidad periodística internacional o de sus empresas. A diario en esas zonas o en frentes como México, Pakistán o Somalia, por citar tres de los países más peligrosos del mundo para la prensa, cientos de informadores locales o freelance sufren amenazas, extorsiones o son asesinado, sin más cobertura en algunos casos que su valor.

Sólo hay que echarle un vistazo a las cifras para darse cuenta de por dónde van los tiros del periodismo en los últimos tiempos: 26 muertos ( 5 en combate o por fuego cruzado) en esta mitad de 2012, según International News Safety Institute y el Comité para Proteger a los Periodistas, frente a 124 (7) en 2011, 97 (6) en 2010, y 133 (13) en 2009, el peor año hasta ahora, además de los detenidos, heridos o secuestrados. El mundo se ha convertido en un lugar cada vez más inestable e impredecible, como dijo la propia Marie Colvin en 2010: “Nunca ha sido tan peligroso ser corresponsal de guerra porque el periodismo en zona de combate se ha convertido en objetivo principal”.

Las reglas del juego han cambiado desde hace unas décadas. En la Primera Guerra Mundial sólo murieron dos periodistas, 63 en la Segunda y 34 en un conflicto como Vietnam. Antes, podían marchar junto a los Ejércitos e incluso vestir el uniforme para mayor seguridad. Ahora las guerras se han vuelto asimétricas, irregulares, sin líneas claras de frente, sin actores estatales de por medio y sin Convenciones de Ginebra que valgan. Muchos conflictos sólo pueden cubrirse desde el bando rebelde, lo que aumenta la exposición y la vulnerabilidad en una época en que el armamento se ha vuelto mucho más potente y precisamente cuando las grandes empresas periodísticas, que nunca han querido exponerse de forma innecesaria, imparten cursillos de seguridad, cuando no llevan a sus propios asesores, como ocurre con BBC y otras. “Desde Irak, se ha producido un cambio de tendencia, antes los distintos bandos tenían sus propios canales de difusión como Internet o Al Yazira, pero los casos de Siria y Libia nos han devuelto a un panorama en que el bando rebelde, que suele ser más débil, utiliza a la prensa como instrumento de propaganda y por tanto se convierten en objetivo”, dice Ramón Lobo, de El País y uno de los más veteranos reporteros de guerra españoles. Pilar Requena, del programa de televisión En Portada y buena conocedora de países como Libia y Afganistán, coincide en el análisis: “Siempre hemos sido blanco de guerra. Con todo, ahora se da más un cierto periodismo de attachment, en el que se milita en uno de los bandos, cada vez nos empotramos más, con unos y con otros, y eso lleva aparejado otro tipo de riesgos, además de los inherentes al trabajo”. A todo esto se suma que, en muchos de estos países, hay que entrar y salir de forma ilegal y en repetidas ocasiones para no ser detectado por el régimen de turno y conseguir la información, sin unas garantías mínimas, con lo que el riesgo se incrementa exponencialmente.

Con todo, una de las armas más mortales es la precariedad de la profesión periodística, inmersa en una crisis de identidad y de modelo de negocio, que ha multiplicado la presencia de freelance en las zonas de riesgo. Espoleados por la reducción de enviados especiales y de coberturas caras por parte de los grandes medios, se enfrentan a la crisis y buscan su oportunidad para seguir el halo de una figura, la del corresponsal de guerra, que, en el imaginario, no ha perdido su carácter legendario por más que estemos en la era de la información instantánea y por mucho que algunos aseguren que es una especie en vías de extinción porque la información cabe en 140 caracteres. “ No creo que mueran más que antes, creo que es una cuestión de probabilidades. Cada vez hay más gente sobre el terreno y muchos no son de plantilla, ni siquiera se juegan la vida por una portada o una foto, sino por la posibilidad de venderla. Pero el periodista muerto llena titulares, no cuenta una historia”, dice Lobo. Acuciados por la presión y por la instantaneidad de las redes sociales, veteranos y noveles compiten en busca de esa foto impactante o esa historia que dará la vuelta al mundo. “Los riesgos son siempre los mismos, los que quieras asumir. La gente tiende a imaginar que cuando entra en un país en guerra, nada mas bajar del avión a uno le disparan, pero la gran mayoría de las veces esto no es así. La guerra no dura 24 horas al día, ni está en todas partes… se concentra en pequeñas zonas geográficas y dosis temporales”, dice Ricardo García Vilanova, fotógrafo freelance cuyas imágenes, las últimas tomadas en Siria, salen día sí y día no en las portadas de The Washington Post o Time. “Al final todo se reduce a una pregunta: ¿merece la pena la imagen que vamos a tomar, por el riesgo que implica?”

“ Merece la pena, aunque conlleva un riesgo, pero alguien tiene que contar lo que sucede”, dice Mayte Carrasco que ha cubierto como freelance para Tele 5 y otros medios las recientes revueltas árabes, la última el cerco de Homs. “En este tipo de conflictos, corres la misma suerte que el resto de la población. La recompensa es que la gente te da las gracias por la calle, te llama por tu nombre, por ejemplo en Siria. Ellos son los auténticos héroes”, asegura y subraya que los medios tradicionales no invierten ya en coberturas internacionales, demasiado caras y poco rentables, y recurren cada vez más a periodistas a la pieza que, a veces, no llevan ni casco ni las mínimas condiciones de seguridad ni seguro en caso de muerte y que, en muchas ocasiones, se pagan el viaje y la estancia de su bolsillo. “Trabajamos de forma absolutamente precaria, tratando siempre de minimizar los costes”, asegura García Vilanova. “A partir de Libia, concretamente en Misrata, hubo un punto de inflexión. Antes de esa fecha los grandes medios trabajaban con freelances en zonas de conflicto de forma directa, y las agencias utilizaban sus staff. Hoy en día, esa proporción se ha invertido, uno trabaja para grandes agencias y los grandes medios compran esas imágenes a estas agencias. La respuesta de los grandes medios a los freelance es siempre la misma: demasiado riesgo”. Sin embargo, sigue habiendo gente dispuesta a jugársela por contar la verdad y todavía no se ha conseguido un tuit que logre transmitir la sensación, la emoción o la visión de un reportero, de alguien que estuvo allí, lo vió y lo contó. Si no, como dijo en un reciente discurso Sol Gallego- Díaz: ¿para qué murió Marie Colvin?

CECILIA BALLESTEROS | Periodismo Real |

II EncuentroMuchas gracias a todos los que pudisteis venir, y gracias especialmente a Manuel por tomarse todas las molestias con Streaming y todo su trabajo, al final no pudo ser por falta de red dentro del bar.

He aquí las conclusiones del encuentro y las decisiones tomadas para el futuro de la plataforma, que busca abrir un debate y nueva reflexión en el mundo del periodismo y fomentar la autocrítica de los profesionales de la información.

-       Futuros encuentros de PERIODISMO REAL

Nos gustaría celebrar un domingo de cada mes un debate.

En él trataríamos un tema concreto relacionado con las inquietudes y preocupaciones que hay en estos momentos en el sector (Las redes sociales y el periodismo. El periodista multitarea: reticencias al periodismo del futuro. El colegio profesional, estatuto del periodista y consejos de redacción ¿una utopía?. El mensaje único y el choque derecha izquierda en los medios. Censura política y autocensura,…etc) La idea es invitar a cuatro o cinco personas relevantes que tuvieran algo importante que contarnos respecto al tema en cuestión. Moderaría un voluntario/a de Periodismo Real que se encargaría de preparar el evento. 

En la media hora final, cerraríamos el debate para hablar de los avances de la plataforma en cualquiera de los aspectos anexos a estos encuentros (Foros, grupos de trabajo, acciones, etc).

No se sabe aún si podremos seguir haciéndolos en en el bar El Fin del Mundo o bien podemos encontrar otro lugar (El círculo de Bellas Artes…) Se admiten propuestas diversas.

-       Documentos de trabajo de PERIODISMO REAL

Acordamos la creación de una sección en la página web llamada documentos de trabajo. Los documentos se dividirán en TESTIMONIOS y ANALISIS, y a ellos se podrá acceder en una nueva pestaña que abriríamos en la página web bajo el nombre de Colaboraciones (o documentos de trabajo). Aparte, estarían los comunicados oficiales de Periodismo Real.

Serían textos de entre 700- 900 palabras en las que cualquier periodista o consumidor de medios puede escribir sobre un tema en concreto y enviar su texto a nuestro mail, donde se pondrá en formato PDF para publicar y difundir.

En el caso de los testimonios, la idea es que los compañeros puedan narrar las condiciones de precariedad en las que se trabaja y otras vicisitudes. Sin nombres ni el nombre del medio. Atención: los nombres y apellidos de los autores de la denuncia no se harán públicos pero sí deben ir incluidos en el email privado para Periodismo Real, de modo que sepamos que se trata de información veraz y contrastable con la fuente. El anonimato en el caso de denuncias está garantizado.

-       Concienciación

Acordamos intentar concienciar a los compañeros, abrir un debate dentro de la profesión y analizar qué parte de responsabilidad tenemos en todo lo que está ocurriendo. Todos podemos hablar de las condiciones de trabajo, de la independencia profesional, de los derechos de los ciudadanos y de servicio público, de nuestra responsabilidad como periodistas desde un enfoque social.

También es bueno hablar con las personas que nos rodean, porque es necesario hacer pedagogía para que la gente sepa bajo qué condiciones trabajan los periodistas.

Acordamos la visita a las redacciones para trasladar nuestras inquietudes a los compañeros.

-       Grupos de trabajo

1. Difusión de Periodismo Real a través de las redes sociales y estrategia de comunicación.

Cuatro personas se han constituido como grupo para llevar el tema de las redes sociales, abrir el foro en el que nos vamos a comunicar mejor (y que ellos van a moderar). Hay que definir qué dominios tenemos y hablar con Mikel sobre la web.

2. Dos personas se ha comprometido a abrir un canal en youtube, pensar en un vídeo promocional que trataríamos en la próxima reunión y empezar a llenarlo con contenidos.

3. El desarrollo y ampliación del manifiesto de diez puntos, cuatro personas están en ello esta misma semana.

4. Se debe constituir otro grupo para el decálogo de las buenas prácticas del que hablamos.

5. La nacionalización e internacionalización del debate. Establecer contacto con otras plataformas en toda España con el fin de coordinarnos y unificar el mensaje, contribuir todos en la página e intercambiar ideas.

En el plano internacional, nuestro enfoque se dirige en la línea de los Periodistas preocupados de Kovach. Esperamos respuesta para ver cómo podemos colaborar juntos. Ya se han publicado dos artículos de Periodismo Real en Open Democracy y nos gustaría hablar con medios extranjeros para que den difusión a la plataforma en el futuro.

También hablamos de gente interesada en montar Periodismo Real en Argentina y en Méjico.

6. Relaciones institucionales. Periodismo Real quiere contribuir en las propuestas e iniciativas que ya tienen en marcha otras instituciones, asociaciones y universidades (APM, FAPE, Cátedra de Comunicación de la Universidad de Málaga, etc) y que buscan el mismo objetivo que Periodismo Real, que haya un mejor Periodismo y mejores prácticas dentro de la profesión. Además nos gustaría mucho incluir las muy interesantes propuestas de Enrique Meneses entre los contenidos de Periodismo Real, tenemos que verlo y debatir e incluirlo de alguna manera en algún documento.

Un beso a todos/as y mil gracias por estar ahí, creer y soñar con un futuro mejor.

 

Mayte Carrasco :: Periodismo Real


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España vive un momento crítico y de ese malestar surgió el movimiento Democracia Real Ya que desde la Puerta del Sol ha dado la vuelta al mundo. La situación del periodismo en nuestro país, como en tantos otros lugares, no es una excepción. La crisis ha dejado a miles de periodistas en la calle, los medios cierran sus puertas y los enviados especiales y corresponsales son ya una especie en vías de extinción. Pero hay mucho más problemas más allá de los meros coyunturales: desde hace unos años, en España demasiados medios sirven al poder político, muchos cotizan en bolsa y la información se ha convertido en pura mercancía. La audiencia y los lectores buscan medios alternativos para informarse porque los tradicionales comienzan a perder credibilidad. La corriente de pensamiento único invade la información, que se simplifica y se exagera llevando a la tensión y al sensacionalismo. Además, la saturación informativa está llevando a la desinformación. Como periodistas, pensamos que esta situación debe cambiar por el bien de la profesión y de una ciudadanía que vive en libertad y bajo una democracia desde hace relativamente poco y merece algo mejor.

Aprovechando el calor de la primavera española, un grupo de periodistas “preocupados” pensamos que además de exigir una democracia real y unos partidos políticos sinceros, debíamos pedir también un Periodismo Real Ya. Regresar a aquel periodismo que nos enseñaron en nuestras Universidades. Crítico con los políticos, honesto y veraz, que responda a la responsabilidad pública de informar, educar, además de entretener. ¿Por qué los medios tradicionales pierden credibilidad? ¿Por qué la ciudadanía ya no confía en nosotros? ¿Por qué nos gritaban en la Puerta del Sol, sede de la Spanish Revolution, Televisión manipulación y aplaudían nuestra iniciativa? Nos propusimos entonces hacer una verdadera autocrítica del oficio.

Elaboramos un manifiesto de mínimos, de diez puntos básicos y principales e hicimos un llamamiento a los colegas para que se uniesen a nosotros con el fin de definir y debatir, en algunos casos regresar a los objetivos y a los principios básicos del periodismo. puntos son: no a los contratos basura, no a los despidos masivos, no a los becarios de 35 años, no a los políticos empotrados en los medios, no o al periodismo multitarea a dos duros, copiar, pegar y revender es delito, no a las prejubilaciones, necesitamos maestros, la información no es espectáculo y los informativos no son un circo, no a la extinción del servicio de corresponsalías y enviados especiales, servicio público y sentido de la responsabilidad.

Parece una utopía y posiblemente lo es, pero sin sueños nunca se ha cambiado el mundo y los miembros de Periodismo Real estamos convencidos de que no hay una sociedad digna sin un periodismo digno. Nos preocupa cómo los cambios tecnológicos de nuestra era están transformando el Periodismo, la crisis económica y del modelo de negocio, la pérdida de credibilidad y los cambios demográficos, que están provocando un cambio de paradigma en nuestra profesión. Muchos informadores se sienten perdidos o desencantados con este panorama, las audiencias se fragmentan cada vez más y pierden interés por la información que afecta a sus vidas de forma muy directa. Las antiguas empresas periodísticas se dedican a negocios que no son los suyos, mientras que los medios de comunicación caen en manos de ejecutivos y gerentes que nada saben de lo que significa una noticia ni del compromiso que une al periodista con la ciudadanía, su ética y su código deontológico.

Nosotros creemos que el periodismo sigue teniendo un enorme papel y una gran responsabilidad en la sociedad, que sigue siendo un pilar de la democracia sin el que es impensable el debate público y creemos que tenemos gran parte de culpa de lo que está pasando. Defendemos un periodismo en el que se de prioridad a la información veraz y honesta por encima del infoentretenimiento y por encima del periodismo ciudadano, que sepa seleccionar y elegir en ese ruido de falsas fuentes e informaciones que hay en la red.

Defendemos un periodismo en el que no exista el copiar de Internet, cortar y pegar en nuestros artículos, donde lo que prime no sean los motores de búsqueda de Google ni las páginas más leídas o mas vistas, ni los trending topics. Queremos que primen las historias. Queremos un Periodismo donde hagamos información veraz y crítica y contrastada y no nos limitemos a repetir eslóganes políticos, ni estemos al servicio de los partidos. Donde la información ética recupere su condición de derecho de todos los ciudadanos y no sea una mercancía, no cotice en bolsa ni esté al servicio de los mercados. No nos negamos a divertir, entretener y animar, pero creemos que la información es un bien público, que debe poner encima de la mesa temas relevantes para la comunidad para conformar una verdadera Opinión Pública, y que debe recuperar el sentido de la responsabilidad ante los lectores, sea cual sea el medio.

Defendemos un periodismo que no se olvide de la calidad, en el que no haya prejubilaciones y no se eche a la calle a los maestros. En el que no se despida de forma masiva a los mejores para dar paso a los que menos cobran. Defendemos un periodismo donde se regrese a la calle, a los conflictos y a las guerras para ser testigos de lo que ocurre en el mundo, y que contribuya a una cultura de Paz. Que hagamos un periodismo digno, del nos que nos sintamos orgullosos.

En sólo unos días más de mil personas se han unido a nuestro manifiesto a través de Facebook y nuestra página web que elaboró un compañero muy voluntarioso, a la carrera. Nos sorprendió muy gratamente la acogida, nos lo esperábamos. Creemos que una prueba de que no estamos solos y que somos muchos los periodistas que nos sentimos mal por esta situación. Estamos trabajando en el debate de nuestros diez puntos y estamos elaborando un segundo manifiesto a través de debates públicos en foros de Internet y en un local donde pensamos reunirnos y donde podamos continuar con un debate a largo plazo. Queremos un futuro para el periodismo y que eso implica una profunda y valiente autocrítica, una catarsis que debe empezar por nosotros, los periodistas que queramos trabajar por un Periodismo Real Ya.

Unas amigas han creado un decálogo por un periodismo real; lo firmaría Bill Keller.

-No a los contratos basura

- No a los despidos masivos

-No a los becarios de 35 años

-Fuera políticos de los medios

... -Guerra al algoritmo

-No al periodismo multimierda

-Copiar es delito.

-Informar no es un pasatiempo y los informativos no son un circo

-No al fin de los corresponsales y los enviados especiales.

-Servicio publico y sentido de la responsabilidad