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C. Ballesteros.- Decir la verdad tiene un precio. Y decirla en tiempos de guerra tiene un precio más alto. "La primera víctima de un conflicto es la verdad", escribió Philip Knightley y muchos periodistas han pagado con su vida para que el mundo conozca el horror y el espanto. Los casos más recientes, que han llenado las páginas de la prensa occidental, han ocurrido en la llamada primavera árabe: Chris Hondros y Tim Hetherington en Libia, Gilles Jacquier, Anthony Shadid, Remi Ochlik y Marie Colvin en Siria, casi todos ellos veteranos y experimentados, expertos en esquivar el miedo, el azar, el francotirador o la mala suerte que puede esperarle a uno en cualquier esquina con tal de seguir informando. Murieron, pero al menos tenían el apoyo de la comunidad periodística internacional o de sus empresas. A diario en esas zonas o en frentes como México, Pakistán o Somalia, por citar tres de los países más peligrosos del mundo para la prensa, cientos de informadores locales o freelance sufren amenazas, extorsiones o son asesinado, sin más cobertura en algunos casos que su valor.

Sólo hay que echarle un vistazo a las cifras para darse cuenta de por dónde van los tiros del periodismo en los últimos tiempos: 26 muertos ( 5 en combate o por fuego cruzado) en esta mitad de 2012, según International News Safety Institute y el Comité para Proteger a los Periodistas, frente a 124 (7) en 2011, 97 (6) en 2010, y 133 (13) en 2009, el peor año hasta ahora, además de los detenidos, heridos o secuestrados. El mundo se ha convertido en un lugar cada vez más inestable e impredecible, como dijo la propia Marie Colvin en 2010: “Nunca ha sido tan peligroso ser corresponsal de guerra porque el periodismo en zona de combate se ha convertido en objetivo principal”.

Las reglas del juego han cambiado desde hace unas décadas. En la Primera Guerra Mundial sólo murieron dos periodistas, 63 en la Segunda y 34 en un conflicto como Vietnam. Antes, podían marchar junto a los Ejércitos e incluso vestir el uniforme para mayor seguridad. Ahora las guerras se han vuelto asimétricas, irregulares, sin líneas claras de frente, sin actores estatales de por medio y sin Convenciones de Ginebra que valgan. Muchos conflictos sólo pueden cubrirse desde el bando rebelde, lo que aumenta la exposición y la vulnerabilidad en una época en que el armamento se ha vuelto mucho más potente y precisamente cuando las grandes empresas periodísticas, que nunca han querido exponerse de forma innecesaria, imparten cursillos de seguridad, cuando no llevan a sus propios asesores, como ocurre con BBC y otras. “Desde Irak, se ha producido un cambio de tendencia, antes los distintos bandos tenían sus propios canales de difusión como Internet o Al Yazira, pero los casos de Siria y Libia nos han devuelto a un panorama en que el bando rebelde, que suele ser más débil, utiliza a la prensa como instrumento de propaganda y por tanto se convierten en objetivo”, dice Ramón Lobo, de El País y uno de los más veteranos reporteros de guerra españoles. Pilar Requena, del programa de televisión En Portada y buena conocedora de países como Libia y Afganistán, coincide en el análisis: “Siempre hemos sido blanco de guerra. Con todo, ahora se da más un cierto periodismo de attachment, en el que se milita en uno de los bandos, cada vez nos empotramos más, con unos y con otros, y eso lleva aparejado otro tipo de riesgos, además de los inherentes al trabajo”. A todo esto se suma que, en muchos de estos países, hay que entrar y salir de forma ilegal y en repetidas ocasiones para no ser detectado por el régimen de turno y conseguir la información, sin unas garantías mínimas, con lo que el riesgo se incrementa exponencialmente.

Con todo, una de las armas más mortales es la precariedad de la profesión periodística, inmersa en una crisis de identidad y de modelo de negocio, que ha multiplicado la presencia de freelance en las zonas de riesgo. Espoleados por la reducción de enviados especiales y de coberturas caras por parte de los grandes medios, se enfrentan a la crisis y buscan su oportunidad para seguir el halo de una figura, la del corresponsal de guerra, que, en el imaginario, no ha perdido su carácter legendario por más que estemos en la era de la información instantánea y por mucho que algunos aseguren que es una especie en vías de extinción porque la información cabe en 140 caracteres. “ No creo que mueran más que antes, creo que es una cuestión de probabilidades. Cada vez hay más gente sobre el terreno y muchos no son de plantilla, ni siquiera se juegan la vida por una portada o una foto, sino por la posibilidad de venderla. Pero el periodista muerto llena titulares, no cuenta una historia”, dice Lobo. Acuciados por la presión y por la instantaneidad de las redes sociales, veteranos y noveles compiten en busca de esa foto impactante o esa historia que dará la vuelta al mundo. “Los riesgos son siempre los mismos, los que quieras asumir. La gente tiende a imaginar que cuando entra en un país en guerra, nada mas bajar del avión a uno le disparan, pero la gran mayoría de las veces esto no es así. La guerra no dura 24 horas al día, ni está en todas partes… se concentra en pequeñas zonas geográficas y dosis temporales”, dice Ricardo García Vilanova, fotógrafo freelance cuyas imágenes, las últimas tomadas en Siria, salen día sí y día no en las portadas de The Washington Post o Time. “Al final todo se reduce a una pregunta: ¿merece la pena la imagen que vamos a tomar, por el riesgo que implica?”

“ Merece la pena, aunque conlleva un riesgo, pero alguien tiene que contar lo que sucede”, dice Mayte Carrasco que ha cubierto como freelance para Tele 5 y otros medios las recientes revueltas árabes, la última el cerco de Homs. “En este tipo de conflictos, corres la misma suerte que el resto de la población. La recompensa es que la gente te da las gracias por la calle, te llama por tu nombre, por ejemplo en Siria. Ellos son los auténticos héroes”, asegura y subraya que los medios tradicionales no invierten ya en coberturas internacionales, demasiado caras y poco rentables, y recurren cada vez más a periodistas a la pieza que, a veces, no llevan ni casco ni las mínimas condiciones de seguridad ni seguro en caso de muerte y que, en muchas ocasiones, se pagan el viaje y la estancia de su bolsillo. “Trabajamos de forma absolutamente precaria, tratando siempre de minimizar los costes”, asegura García Vilanova. “A partir de Libia, concretamente en Misrata, hubo un punto de inflexión. Antes de esa fecha los grandes medios trabajaban con freelances en zonas de conflicto de forma directa, y las agencias utilizaban sus staff. Hoy en día, esa proporción se ha invertido, uno trabaja para grandes agencias y los grandes medios compran esas imágenes a estas agencias. La respuesta de los grandes medios a los freelance es siempre la misma: demasiado riesgo”. Sin embargo, sigue habiendo gente dispuesta a jugársela por contar la verdad y todavía no se ha conseguido un tuit que logre transmitir la sensación, la emoción o la visión de un reportero, de alguien que estuvo allí, lo vió y lo contó. Si no, como dijo en un reciente discurso Sol Gallego- Díaz: ¿para qué murió Marie Colvin?

CECILIA BALLESTEROS | Periodismo Real |

Los dos principales diarios españoles, El Mundo y El País no están en su mejor momento, ambos están planteando EREs

El Mundo se ha puesto manos a la obra, para sacar más beneficios – porque ganar siempre ganan – por ellos han tomado varias medidas: reducir la plantilla en 200 trabajadores propuesto Antonio Fernández-Galiano a la plantilla el pasado viernes es la eliminación de entre 195 y 210 empleados.

Pero esta no será única medida, pues están elaborando un informe que recoge de donde se puede ahorrar, y que hoy publica El Confidencial Digital (ECD).

-- Reducirán el tamaño del papel 2 cm por arriba y por el lado.

-- Reducir el peso del tamaño del papel, esta medida no es nueva desde el 2007 El Mundo viene aplicando esta política. Con esta reducción se pretende que el papel no sólo pese menos, sino que además reduzca el grosor del periódico.

-- Reducción de las áreas poco rentable o menos importantes como ciencia.

Gracias a estas medidas Unidad Editorial, propietaria de ‘El Mundo’, se ha ahorrado 150 millones de euros. ¿Quién será el próximo el aplicar medidas de este tipo? ‘El País’, y en general el grupo PRISA, está aplicando recortes en todas sus divisiones.

De hecho en El País preparan un ERE que afectará a la plantilla que se comunicó el jueves 26 de abril en asamblea de trabajadores. Será este el camino a seguir, o por el contrario Unidad Editorial se equivoca.

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La protagonista de la novela de Mayte Carrasco, Yulia, lucha por un ejercicio periodístico comprometido con la ciudadanía. Las páginas de este ágil texto de ficción, que atrapa al lector desde su primera línea, están plagadas de referencias a los postulados de Periodismo Real, a una manera de entender el periodismo que sobrevive gracias al desgarro de profesionales como Yulia

La kamikaze (La esfera de los libros, 2012) es una novela negra ágil y escrita con estilo cinematográfico en el que la autora, Mayte Carrasco, narra las dificultades de Yulia, una reportera de guerra freelance española que decide viajar a Afganistán tras una serie de fracasos. Decepcionada con su profesión y con la vida, sin salida, busca esa gran exclusiva que cambie su suerte y la saque de la precariedad. Sin embargo, por el camino se encontrará con dificultades y peligros inesperados, entre ellos, los escuadrones de la muerte, responsables de las violentas operaciones de castigo a supuestos miembros de la insurgencia en las que mueren civiles inocentes.
Mayte Carrasco, de 37 años, es reportera de guerra freelance. Acaba de regresar de Siria, donde ha sido una de las pocas periodistas españolas que ha logrado entrar de forma clandestina en Homs, donde permaneció casi un mes. El Club Internacional de la Prensa le acaba de otorgar el Premio a la Mejor Corresponsal Española en el Extranjero, que le entregarán los Príncipes de Asturias el próximo 18 de abril. Además, ha recibido la mención especial Mare Terra del premio Ones de la Fundació Mediterrania por su larga trayectoria profesional. Ha cubierto para medios nacionales e internacionales las revoluciones árabes (Siria, Libia, Egipto), la guerra entre Georgia y Rusia, el conflicto de Afganistán, el terrorismo de Al Qaeda en Malí o la guerra sucia del Kremlin en Chechenia e Ingushetia, y ha sido corresponsal en Francia y en Rusia. La Kamikaze es su primera incursión en la literatura de ficción.

Reportaje EC.- La audiencia está bajando en programas como ‘El programa de Ana Rosa’ o ‘Sálvame’. AR  sigue perdiendo audiencia y actualmente es segunda opción de la mañana, en ‘Sálvame’ también ven como se reduce su audiencia. La otra cara de la moneda es Antena 3 que apostó hace ya tiempo por un modelode televisión más familiar, donde priman los concursos y la actualidad.

Lee el reportaje completo en El Contrapunto: Crisis de audiencia en Sálvame y AR, ¿estamos ante un cambio de modelo de televisión?
El Contrapunto: ¿Cómo será el The Huffington Post de Montserrat Domínguez?
imageThe Huffington Post es el nuevo proyecto de Prisa que estará capitaneado por Montserrat Domínguez, y poco a poco se van conociendo más detalles acerca del proyecto. La redacción estará situada junto a la de ‘El País’, pero tendrá un redacción independiente. Otros detalles sobre la versión española las ha publicado El Confidencial Digital.

La redacción contará con 8 ó 9 periodistas que se encargarán de vigilar la edición digital. Montserrat Domínguez, directora, ha decidido que sean periodistas que utilicen con frecuencia Internet, así como también con una buena base en inglés.

La dirección quiere tener 300 blogueros como colaboradores fijo (con periódica semanal o bisemanal) y otros aportando su opinión a los temas del momento. En estos momentos se están buscando los blogueros. En Estados Unidos el diario online cuenta con 6.000 blogueros; en Francia son 100.

Los temas principales serán Política y Economía, pero también habrá sitio para los medios de comunicación, ciencia y la tecnología. Los contenidos audiovisuales que publiquen la web serán de agencia o de contenidos del Grupo Prisa, aunque a largo plazo la idea es hacer contiendo propio. 


El nuevo diario tendrá un equipo de redacción propio "que combinará la experiencia de los medios de PRISA con la fórmula que une contenido original con una gran red de blogs, agregación de noticias y la participación masiva de los usuarios, por la que es globalmente reconocida la marca Huffington", informa el grupo.

El Huddington Post estará participado por Prisa y The Huffington Post Media Group a partes iguales.
El Contrapunto: La televisión, el medio más consumido en 2011

Internet se está convirtiendo en la principal fuente. Mientras el consumo de Internet sube, la televisión sigue siendo el medio de comunicación más visto a lo largo de todo el 2011, según un estudio de Eurodata TV y que publica la agencia EFE. El estudió habla del consumo diario de la televisión entre todas las franjas de edad.
El estudio como ejemplo «La boda real británica entre Guillermo y Kate reunió a 13,6 espectadores en BBC One a las ocho de la mañana. En Francia, la final del Mundial de Rugby se alzó como lo más visto del año con 15,4 millones a las diez de la noche. Y en China, las celebraciones de Año Nuevo tuvieron una audiencia de 203 millones».
En Norteamérica es donde más se consumió la televisión con cinco horas, seguido de América Latina con tres horas; y por último Asía Pacífico con dos horas y 45 minutos de consumo al día, siendo así en la zona de menos consumo, pero donde más creció en 2011, según el estudio.
"Hace 20 años que se dice que la televisión va a desaparecer, pero sigue siendo el lugar de los grandes encuentros y del consumo colectivo. La mayoría de personas quiere que se le proponga un programa y se le cite a una hora", ha explicado a Efe Amandine Cassi, responsable de investigación de Eurodata TV.
El futuro de la televisión pasa por los programas en directo y los eventos deportivos que aportan gran número de telespectadores a las cadenas de televisión.

 

 

Vídeo publicado en el canal de YouTube de Actualidad RT.


Imagen: periodistadigital.com
Tras anunciar el cierre de la cabecera del diario ‘Público’, y mantener sólo la edición digital –www.publico.es –, los trabajadores ahora intentan comprar la cabecera.
Los trabajadores a través de las páginas web www.hacefalta.info y www.maspublico.org intentarán crear cooperativas y de esta manera comprar el diario.
La plataforma ‘Más Público’ ya se ha puesto manos a la obra y decidió empezar a recaudar a través de su web 30.000 € para comprar ‘Público’, aunque el administrador concursal ha cifrado la venta en 108.000 €.
“Con esta campaña de cofinanciación colectiva, queremos facilitar que cualquier persona interesada en fomentar un medio de comunicación pueda participar, con cantidades pequeñas o más grandes, en hacer  que la publicación digital publico.es  sea comprada de forma cooperativa para que pueda ser gestionado por lxs trabajadorxs y usuarixs.”, dicen en su web.